Estado del trabajo a escala global. Comprendiendo a los empleados, informando a los líderes. Encuesta Gallup mundial. Informe de 2025


La encuesta de la multinacional de opinión pública Gallup acaba de hacer público el informe laboral que realiza todos los años, desde 2009.

Se trata de una encuesta de ámbito mundial, cuyos resultados agrega regionalmente y presenta los datos por cada uno de los países encuestados. Las personas entrevistadas están laboralmente ocupadas.

Nos centraremos en la región europea y con los datos desagregados para nuestro país.

Las variables de estudio son:

  • Compromiso con el trabajo.
  • Progreso laboral.
  • Estrés laboral.
  • Sentimiento de ira, enfado en el trabajo.
  • Sentimiento de tristeza.
  • Sentimiento de soledad en el trabajo.
  • Clima laboral.
  • Búsqueda activa de otro trabajo.
La agrupación de los empleados se realiza atendiendo a estas variables:
  • Sexo. (Hombre, mujer).
  • Edad. (Menores de 35 años, mayores de 35 años).
  • Ocupación. (Directivos, empleados).
Los datos para nuestra realidad laboral y Europa son los que se detallan a continuación.

Compromiso con el trabajo.

Sólo el 9% de los encuestados está comprometido con su trabajo en nuestro país, mientras que en Europa la cifra es de un 13% y a nivel mundial es de un 21%.

Los datos, sea cual sea su escala, no son buenos y conducen a pensar en el deterioro del mundo del trabajo es una realidad. Sobrecualificación de la fuerza de trabajo empleada; precarización de las relaciones laborales, temporalidad y salarios a la baja; condiciones de trabajo insatisfactorias, son los elementos que podrían explicar este bajísimo grado de compromiso con el trabajo de la población ocupada.

A nivel europeo, el 88% de los entrevistados afirman no estar comprometidos y, de estos, un 15% señala que está desconectado activamente de su trabajo.

Son empleos, entonces, que más allá del salario, del medio para ganarse la vida, no aportan nada al trabajador. La alienación de los empleados frente a su trabajo diario es alarmante.

A nivel europeo, por sexo de los entrevistados, apenas hay diferencias entre hombres y mujeres (12% y 13%, respectivamente), aún estando mínimamente más comprometidas las mujeres con sus quehaceres laborales que los hombres.

Tampoco hay diferencias significativas entre los trabajadores menores de 35 años y los mayores de esa edad (13% y 12%, respectivamente).

Sin embargo, sí hay diferencias notables atendiendo a la ocupación. Los directivos están más comprometidos con su trabajo (16%) que los empleados (10%), seguramente debido a su posición en la jerarquía de la empresa y a su responsabilidad en la misma.

Valoración de su vida.

Esta valoración se realiza atendiendo a la idea de mejora, esfuerzo y sufrimiento.

El 42% de los encuestados españoles señala que hay una mejora en sus vidas, mientras que para los europeos este porcentaje es superior, un 47%.

Atendiendo al sexo de los encuestados, no hay diferencia en la valoración (47%), pero sí la hay atendiendo a su edad, los más jóvenes son más optimistas que los mayores (52% y 45%, respectivamente), quizá porque los trabajadores jóvenes son más optimistas que los mayores, porque inician su vida laboral; en este sentido, la experiencia laboral, los años trabajados, conducen a tener una perspectiva más amplia que, con seguridad, les hace ser más realistas frente a la idea de mejora de sus vidas, quizá porque han disfrutado de ventajas que ya no disfrutan o que actualmente no las tienen o no se vislumbran en el horizonte.

También hay diferencias notables atendiendo a la ocupación de los empleados. Los directivos son más optimistas que los empleados (51% y 45%, respectivamente). En este sentido cabe destacar que los directivos cuentan con unas mejores condiciones laborales y de trabajo que los empleados, han tenido, también, una promoción laboral, que les hacer ser más optimistas que a los empleados.

Estrés laboral

Un 37% de los entrevistados españoles afirman sufrir estrés, un dato inferior al del conjunto de los europeos, 38%.

Las trabajadoras europeas afirman sufrir más estrés que los hombres (40% y 36%, respectivamente), lo que puede responder a una mayor carga de trabajo, que deben demostrar su valía como mujeres en su puesto de trabajo y/o a un desigual reparto de las tareas de cuidados, que recae en mayor medida sobre las mujeres madres y/o esposas que sobre los hombres, dada la sociedad patriarcal y, por tanto, desigual, en la que nos encontramos.

También hay diferencias por edad de los trabajadores: los menores de 35 años afirman estar más estresados que los mayores de esa edad (41% y 37%, respectivamente), quizá por sufrir una mayor carga de trabajo, tener que demostrar su valía en el puesto de trabajo que ocupan o por tener menor experiencia laboral, lo cual puede provocar una peor gestión del estrés, que la que poseen los trabajadores más experimentados.

Los directivos están más estresados que los empleados (39% y 37%, respectivamente), tal vez por la posición que ocupan en la empresa y su grado de responsabilidad en la gestión de la misma.

Sentimiento de ira, enfado en el trabajo.

Los trabajadores de nuestro país sienten esos sentimientos en mayor medida que los europeos (21% y 14%, respectivamente) como respuesta emocional a unas condiciones de trabajo menos satisfactorias.

Las mujeres sufren más ira o enfado en el trabajo que los hombres (15% y 13%, respectivamente) por las causas que se han enumerado a la hora de hablar del estrés en el trabajo y porque sufren peores condiciones de trabajo que los hombres, de manera generalizada, como forma de discriminación.

Sin embargo, no hay diferencias entre edades, y la diferencia es mínima entre directivos y empleados (15% y 14%, respectivamente).

Sentimiento de tristeza.

Los trabajadores españoles entrevistados refieren más sentimiento de tristeza en el trabajo que los europeos (20% y 17%, respectivamente), debido a una mayor precariedad en las relaciones laborales y a unas condiciones de trabajo menos satisfactorias, en un sentido global de las mismas, frente a los trabajadores europeos.

Las trabajadoras europeas muestran más sentimientos de tristeza que los hombres (19% y 16%, respectivamente), por todos los factores que se han apuntado anteriormente.

Los trabajadores mayores son más infelices que los jóvenes (18% y 16%, respectivamente) como una muestra de mayor insatisfacción laboral general que los jóvenes que acaban de comenzar su trayectoria laboral.

Así mismo, los directivos tienen un sentimiento de tristeza ligeramente superior que los empleados (18% y 17%, respectivamente), debido tal vez, a las responsabilidades de su desempeño profesional.

Sentimiento de soledad en el trabajo.

Los entrevistados de nuestro país sienten mayor soledad en el trabajo que los europeos (16% y 12%, respectivamente).

Este sentimiento es experimentado de igual manera por las trabajadoras y los trabajadores, así como por los jóvenes y los mayores.

Las diferencias se encuentran entre los directivos y los empleados, estos últimos manifiestan mayor soledad en el trabajo que los directivos (13% y 11%, respectivamente), seguramente por la propia naturaleza de su puesto de trabajo y por tener menos redes sociales laborales que los directivos.

Clima laboral.

Es llamativa la diferencia existente entre los trabajadores españoles encuestados y los europeos, ya que sólo para un 39% de los españoles hay un buen clima laboral en su trabajo frente a un 57% de los encuestados europeos, reflejo de un entorno laboral menos satisfactorio en nuestro país que en Europa.

Las mujeres manifiestan un peor clima laboral que los hombres (56% y 58%, respectivamente), debido a las cuestiones de discriminación de la mujer apuntadas anteriormente.

Por edades, los más jóvenes apuntan a un mejor clima laboral que los mayores (61% y 56%, respectivamente), acaban de incorporarse a la vida laboral y son más optimistas, en líneas generales.

Los directivos manifiestan mejor clima laboral que los empleados (61% y 56%, respectivamente), dadas las mejores condiciones laborales, en sentido amplio, que disfrutan frente a los empleados.

Búsqueda activa de otro empleo.

Los trabajadores de nuestro país, como reflejo de las peores condiciones de trabajo y de empleo, buscan activamente empleo en un 30%, mientras que los europeos lo hacen en menor medida (30%).

No hay diferencias entre hombres y mujeres.

Sí hay diferencias entre trabajadores jóvenes y mayores (35% y 27%, respectivamente), dado que los jóvenes están comenzando su andadura laboral y buscan encontrar un empleo acorde a su cualificación, expectativas y de mejora de las condiciones laborales y de trabajo. Por el contrario, los trabajadores mayores ya se encuentran asentados en su empleo y son más reacios al cambio laboral.

Al igual sucede con los empleados y los directivos. Los primeros sí buscan activamente otro empleo más que los directivos (31% y 27%, respectivamente), debido a su puesto en la estructura de la empresa y de mejoras laborales.

Todos los datos ofrecidos son coherentes con la preocupante cifra de desconexión con el trabajo diario realizado.

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