Kymlicka, W. "Filosofía política contemporánea. Una introducción". (Ariel. Madrid. 1995)
La filosofía política
Su campo de estudio, en la actualidad, hace referencia a una sociedad justa, libre y buena.
La Historia de la filosofía política tiene su campo de estudio en el poder, la soberanía y la naturaleza de la Ley.
Los conceptos actuales son la justicia, la libertad, la comunidad, que son indicadores para poder evaluar tanto las instituciones políticas como las políticas públicas.
También, hace referencia a los ideales de la política y a los principios políticos. Actualmente, tienen su importancia el feminismo y el comunitarismo.
Sus líneas teóricas son las siguientes:
- El acuerdo contractual. La teoría de Rawls sobre la justicia.
- El bien común. La teoría comunitarista.
- La utilidad. La teoría utilitarista.
- Los derechos. La teoría de Dworkin.
- La androginia. La teoría feminista.
Para el autor, toda filosofía política parte del igualitarismo y del problema de la igualdad, por lo que las diferentes teorías presentan diferentes interpretaciones sobre lo que cabe interpretarse por la igualdad.
Hay que tener en cuenta, que la base de la filosofía moral es la igualdad.
Según Kymlicka, las diferencias entre la filosofía política y la filosofía moral son muy intrincadas, de tal manera que cada teoría filosófica expone la suya.
En cualquier caso, para este autor, la filosofía política trata de cuestiones relacionadas con argumentos morales, apelando a nuestra conciencia. De ahí, su relevancia para la evaluación de las teorías de la justicia.
Kymlicka es un firme partidario de la teoría de la justicia de John Rawls.
En la exposición que realiza de cada una de las teorías políticas, toma como punto de referencia cómo trata cada una de ellas la cuestión de la igualdad y la contrasta con las tesis de Rawls expuestas, fundamentalmente en su obra "Teoría de la justicia".
El utilitarismo
El principio de esta teoría es la de la mayor utilidad para el mayor número de miembros de la sociedad.
Se dirige a la estructura básica de la sociedad y no a las conductas de los individuos.
La felicidad y el bienestar es valorado por todos los miembros de la sociedad.
Existe la convención de que algo es moralmente bueno si mejora la vida de alguien, esto es, presenta una función que es útil, que es conmensurable.
El progreso de la humanidad en su conjunto, la relevancia del bienestar y el análisis de las reglas morales en sus consecuencias sobre el bienestar.
La utilidad presenta el problema del hedonismo del bienestar, del placer. Sin embargo, existe la utilidad no hedonista de estados mentales, que son experiencias valiosas.
La satisfacción de preferencias señala que algo es valioso porque mucha gente lo desea. De ahí, la importancia de las creencias de la gente.
Las preferencias que se muestran deben estar informadas, con el fin de que sean satisfechas aquellas preferencias que sean racionales, informadas y basadas en juicios correctos.
Debe haber una capacidad para determinar el acto moralmente correcto.
La utilidad debe ser desarrollada hasta el máximo. El problema es que los recursos son limitados para la satisfacción de las preferencias, por lo que éstas deben ser priorizadas de alguna forma.
Además, las preferencia de unos y de otros entran en conflicto, por lo que debe satisfacerse el mayor número de preferencias entre los miembros de la sociedad.
Deben examinarse las consecuencias para el bienestar de sus miembros.
El utilitarismo puede ser entendido como un procedimiento de decisión exhaustivo.
Las obligaciones especiales hacen referencia a que para uno no todas las personas son iguales, de ahí la existencia de compromisos, las obligaciones contractuales, los vínculos personales y afectivos.
Las preferencias ilegítimas son aquellas en las que cada preferencia no tiene una importancia igual, la negación de derechos a otros (discriminación de minorías) y el utilitarismo de reglas.
El acto correcto es el que desarrolla al máximo la utilidad, por lo que se produce la toma de decisiones sin considerar procedimientos utilitaristas.
El utilitarismo es un criterio para determinar intereses y deseos individuales.
Otra visión del utilitarismo viene dada por la obtención de estados de cosas valiosos, la obtención del mejor resultado impersonal y la implementación del resultado más valioso.
El tratamiento igual de los individuos (moral) vs incrementar al máximo la utilidad (el individuo como un medio y no como un fin).
La igualdad liberal
John Rawls y la justicia liberal igualitaria.
Se basa en los derechos y en las libertades.
Su teoría de la justicia parte de que todos los bienes sociales, tales como la libertad y la oportunidad, los ingresos y la riqueza, los fundamentos de la propia estima, tienen que distribuirse de modo igual, al menos que su distribución desigual resulte ventajoso para los menos favorecidos.
La distribución de recursos se basa en la igualdad de oportunidades, que se basa en el principio de la diferencia y en el contrato social.
Para Dworkin, el esquema distributivo es sensible a la ambición, por lo que habla de la subasta de recursos y del test de la envidia.
El libertarismo
Esta teoría se basa en los derechos de propiedad y en el funcionamiento del libre mercado.
El marxismo
La justicia es una ideología burguesa. Para Althusser forma parte de la superestructura del sistema de producción capitalista, por lo tanto es un elemento de legitimación del capitalismo.
La abolición de la propiedad privada de los medios de producción daría lugar a la justicia.
El trabajo en el capitalismo es fuente de explotación, dada la lógica salarial y las relaciones de producción, así como de alienación.
El comunitarismo
La importancia de lo social y de lo cultural en el proceso de autodeterminación personal.
El feminismo
Es la respuesta a la dominación de la mujer por el hombre, que establece la supremacía masculina.
Las tres fuentes de indignación frente a la visión liberal de la justicia vienen dadas por:
1.- La discriminación por razón de género.
La cuestión de la autonomía.
2.- La distinción entre lo social y lo privado.
La familia, los cuidados y la reproducción social.
3.-La idea de que la justicia tiende a favorecer a los hombres.
La ética del cuidado vs la ética de la justicia.
La ética del cuidado da cuenta del desarrollo de disposiciones morales, la búsqueda de respuestas y soluciones apropiadas al caso concreto del que se trate y el prestar atención a las relaciones y a las responsabilidades.
La preocupación por las relaciones particulares, el respeto por la individualidad distintiva y la aceptación de responsabilidades, son otras de las cuestiones nucleares de este tipo de ética.
La ética de la justicia se basa en el aprendizaje de principios morales, la resolución de problemas mediante principios de aplicación universal y el prestar atención a los derechos y a la equidad.
Lo universal, el respeto por la humanidad común y la demanda de derechos son otros factores a destacar en este tipo de ética.

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